Valentín Gómez no pierde la tonada ni su juego. Corre buscando el abrazo que se hará único después de ese derechazo preciso con olor a campeonato. El oriundo de Jesús María (Córdoba) asiste, corre, juega y regala fútbol en el “7 de abril”.
KDT lo recibió después que le pasaran “la data” al Fino Burgos, su técnico. Entonces la liga pehuajense fue su destino, previo paso por Agropecuario de Carlos Casares. Pero antes fue tejiendo un recorrido que tiene al fútbol como protagonista.
Se inició en el Bochas Sport Club, pasó por Asociación Atlética Falucho y por Che Guevara en la liga de Colón, Jesús María. Incluso formó parte de los equipos de José “Pachi” Aznar (un reconocido seleccionador de talentos infantiles en su región). Categoría 2004, su rendimiento de mediocampista fue observado por el Club Lanús y antes de cumplir 14 años ya estaba en el equipo del sur del gran Buenos Aires.
Su paso por el Granate fue destacado, llegando a ser campeón en octava división y siendo parte del plantel de reserva. Hasta que en inicios del 2022 una seria lesión (ligamentos cruzados) lo alejó de las canchas por un tiempo. Con esfuerzo se recuperó y volvió a desarrollar su juego, junto a compañero como Maximiliano González, Alexis Segovia y Mateo Sanabria.
Después fue el turno de arribar a Agropecuario de Carlos Casares; la antesala a llegar a la Liga Pehuajense. En KDT comenzó de menor a mayor. Un período de adaptación que tuvo partidos en reserva y una expulsión con sanción de tres fechas. En el medio una lesión en su mano lo volvió a marginar hasta que comenzó a desarrollar su mejor versión con continuidad de partidos. Entonces sí, llegó el turno de ser el encargado de generar juego. Despliegue y fútbol.
Por la tercera fecha se despachó con dos golazos ante Deportivo en un encuentro que terminó igualado en dos. Un par de apariciones con su selló lo iban convirtiendo en el jugador que tejía desde su pierna derecha la entrega de KDT con el fútbol de gambeta punzante y asistencia de gol.
La firmeza de Juan Quintana, para sostener desde el fondo a un equipo joven, y encontrar como referencia de ataque al colombiano Edwin De Jesús Gómez Guillot fue una marca de KDT. Valentín Gómez fue siendo el socio de cada compañero para ser opción de pase, pero su compadre en la cancha fue el oriundo del país cafetero.
En el encuentro que definió el torneo, Valentín, fue medio por izquierda, desde donde encontró el hueco justo para asistir al goleador que no perdonó para inflar la red. Siempre dispuesto a pedir la pelota y jugar se vinieron las variantes y el “10” dejó su costado para tener más libertad. Fueron algo más de 20 minutos y desde su sapiencia fue ganando espacios. Astudillo, a los 44 minutos del complemento, cuando el balón “quema” cruzó desde la izquierda hacia la derecha, cuidó la pelota, asistió a Edwin, quien de espaldas al arcó se apoyó y tocó para Valentín que venía de frente. El cordobés se acomodó y sacó un derechazo, al ángulo, tan precisó como hermoso para ser el gol del campeonato.
Pero aún le quedaba más. Larga corrida en tiempo de descuento, con Calaveras jugado, y gambeta sobre Gortari, asistencia y gol de Astudillo para el cierre definitivo de un partido que quedará en el recuerdo de todo hincha kadetista con el fútbol a ritmo de tonada de la provincia mediterránea.
“Los reyes vendrán para el festival” reza el “Trío San Javier” en un canto inmortal que desde hace años nos traslada hasta el festival de doma y folklore más grande de Latinoamérica. Esta vez y en una parábola del juego, fue al revés. El rey mago que trajo juego, llegó de Jesús María y con un título en su pie derecho.
Javier Toffolo


