Dueño de las mejores cualidades y calidades humanas, Gastón Irastorza (DT de Independiente sumbcampeón 2012 en la LPF) tuvo una trayectoria de trabajo excepcional, que lo transformó en una persona valorada y querida por todos quienes tuvimos el privilegio de ser sus compañeros de tarea.

Su jovialidad, su casi permanente alegría, ese pícaro don que le permitía bromear sin ofender, eran sus marcas registradas en el día a día laboral. Ello no le impedía ejercer su trabajo con absoluto profesionalismo. Su responsabilidad, que también fue parte de su marca, lo llevaba al esfuerzo de exigirse a sí mismo casi la inalcanzable perfección.

Apasionado por el fútbol, transformaba en inevitable el diálogo futbolero en cuanta oportunidad había para ello. Y era un verdadero placer hacerlo, ya que disponía de conceptos claros y un profundo conocimiento de tácticas que aplicaba en los equipos locales a los que condujo como director técnico. Independiente, la divisa de sus amores, seguramente llorará junto a nosotros su partida.

Sólo Dios sabe el porqué de esta muerte tan pronta. Nosotros, los simples humanos, nos consolamos ante la ausencia de los seres queridos con su mejor recuerdo. El de Gastón será con una sonrisa y una actitud de agradecimiento a la vida por habernos permitido conocerlo.

 

Diario La Mañana