¿En que momento un jugador puede decidir esconder un diente en una final, para que el árbitro no lo saque? ¿Por qué le pueden dejar cubiertas en la puerta de su casa, a un jugador? ¿Se puede jugar después de
haberse disparado un tiro en una pierna?
¿Qué tienen en común esas tres preguntas? Al mismo protagonista. Juan Andrés Burgos. Picante para declarar, pero conocedor del folclore del fútbol, sabe cuándo tiene que aceptar el “vuelto”.
“El fino” hoy desde otro lugar, pero protagonista principal al fin logró su primer titulo como entrenador con una casaca albirroja, para alguien fanático de Boca Juniors. Cosas del destino o solo para chicanerlo como él lo haría.
Hijo de un emblema del fútbol de la región “El Fino” Burgos,que supo coronarse con Maderense en 1983, la pasión por el fútbol se transmite en los genes
Creador de la criatura que no muchos creian, porque estaba lleno de «pibes» y no muchos se animan a meter «pibes» en Primera luego de un primer semestre que quedó eliminado en el Clasificatorio
Con sus armas y un copiloto que hablaba su propio idioma, Pedro Viera, conocían por donde ir y hacia donde ir. Y así fue, lograron el titulo.
Ambos compañeros de aquel Sub 15 inolvidable en 1999, donde dejaron a Pehuajó en los puntos más alto del país. Tambien sabian lo que es debutar con una corta edad en Primera. Ellos devolvieron lo que algun momento hicieron con ellos.
Le dieron confianza que los jugadores lo retribuyeron en la cancha. Si el jugador te cree, ese va a «matar» por el entrenador y así pareció ser este elenco cada domingo.
Un equipo que el hincha se empezó a identificar cada domingo y que enamoró a ellos siendose fuerte en Carlos Tejedor.
El golazo de Valentín Gomez le dio la apertura al titulo y a una corrida sin rumbo que querian a abrazar a cada hincha.
Fue campeón como jugador y hoy como DT. Su hijo Didier nació cuando el vivia en el biejo «Bajo» dicho por él y contado a un colega, «Al misma hora que encontró a su hija convulsionar, el CLub ese que le abrió las puertas le dio su bautismo como entrenador. Casualidades o cosas de destino.


